“LA ZARZUELA EN MI CARRERA Y OTRAS CONSIDERACIONES”

"Yo empecé mi carrera en el año 1983 cantando el "Lescaut" de la "Manon Lescaut" de Puccini en el festival de ópera que organiza la A.B.A.O (asociación bilbaína de amigos de la ópera) en Bilbao. Había terminado mis estudios en el Conservatorio Superior de Burdeos en Francia y después me fui a Italia para perfeccionar mi técnica y mi italiano con el gran Maestro Gino Bechi que, entre los años 1940 a 1950, fue considerado uno de los mejores barítonos del panorama internacio­nal.

Justo cuando acababa de firmar el contrato para la "Manon", hice una audición en el Teatro de la Zarzuela de Madrid para el recor­dado José Luis Alonso, gran director de escena y entonces Director Artístico de aquel teatro. Inmediatamente me ofreció el "Julián" de "La verbena de la paloma". Disponía de muy poco tiempo para ensayar. El se ofreció a trabajar los textos( que me daban pánico) cuando yo quisiera y pudiera….  pero dije que no. Tener que hablar, además de
cantar...me aterrorizaba. No me sentía preparado.

Seguí mi carrera en la ópera y hasta 1986 no tuve otra oferta para hacer zarzuela. Solíacantar algunas romanzas en mis conciertos si, pero…¡¡no había que hablar!!. El teatro Arriaga de Bilbao, preparaba una nueva producción de "El Caserío" de Guridi. Un mes de ensayos. Naturalmente acepté: Había ya visto ésta maravilla de obra y me gustaba mucho laidea.

El director de escena era Luis Iturri, entonces también director del Teatro Arriaga. Él me decía que "hablaba cantando". No entendía bien que quería decir pero trabajé mucho con él. Se hicieron aquel año 4  funciones y se repitió en el 87, 89, 91 etc. Seguía teniendo miedo a los diálogos. Siempre estaba repasándolos entre cajas, con el libreto en la mano.

En el año 1991, la soprano (Ana Mari) era Carmen Aparicio. En la trama de "El Caserío", Ana Mari se queda con José Miguel (el tenor). Pero en la vida real, Carmen se quedó conmigo y en 1996 nos casamos. Ella es una gran actriz, además de cantante, y me ha enseñado mucho. Sobre todo a enfrentarme con los textos de una forma natural.

Creo sinceramente que la zarzuela es más difícil de interpretar que la ópera. Desde luego que yo no hubiese sido capaz, al principio de mi carrera, de meterme en los pantalones de "Juan" (Los gavilanes), de "Vidal" (Luisa Fernanda) de “Felipe" (La revoltosa) de “Juan León", el tartanero (La fama del tartanero) y de tantos otros personajes que he cantado e interpretado en los últimos años.

El público de hoy no perdona que SOLO cantes bien; que SOLO tengas una bonita voz; que SOLO digas bien los textos. NO. Hoy quieren ver (si se pudiera) a una mezcla entre D. José María Rodero y  D. Alfredo Kraus. ¿Se lo imaginan?

Es una pena que, en general, en España demos tan poca importancia a un género tan bonito, tan difícil y tan nuestro. Incluso en algunas escuelas y academias donde se enseña Canto, si quieres cantar algo de zarzuela, te miran con el rabillo del ojo.

Creo que debería de ser al revés. Tendríamos que hacer igual que los norteamericanos con sus musicales. Preparar a los alumnos que lo soliciten a interpretar Zarzuela. Enseñarles a moverse, bailar, hablar y  por supuesto a cantar Zarzuela.

Nuestro Género Lírico nos lo agradecerá y, estoy convencido, EL PUBLICO TAMBIEN."

 

Santos Ariño, barítono y
Director Artístico del
Concurso Internacional de
Canto de Bilbao